Qué es y qué no es
Puebla es la ciudad colonial grande que casi todo el mundo se salta por tenerla demasiado cerca de la capital. El centro es una cuadrícula de fachadas de talavera y ladrillo, con la Capilla del Rosario como techo de oro y el Popocatépetl humeando al fondo en los días claros.
Lo que casi nadie dice antes de reservar: dos días llegan para el centro y Cholula, pero la ciudad se entiende comiendo, y eso pide calma. Entre junio y septiembre llueve casi todas las tardes, y los chiles en nogada sólo existen de julio a septiembre, cuando hay nuez de Castilla.
Seis paradas, del zócalo hacia afuera
Van en orden de distancia: cuatro se hacen a pie y las dos últimas piden transporte.
Las cuatro temporadas del altiplano
Aquí el mes decide la lluvia de la tarde, el frío de la noche y lo que hay en el plato.
Tramos, tiempos y precios
Casi todo el mundo llega en autobús desde la capital. Dentro del centro no hace falta nada más que caminar.
Precios de referencia en dólares recogidos en 2025, por persona y en clase turista. Los autobuses a Puebla llegan a la CAPU, a veinte minutos del centro en taxi.