Qué es y qué no es
Yucatán es el estado del interior sereno: Mérida, capital blanca de mansiones henequeneras, y a su alrededor pueblos de plaza y convento, haciendas, Uxmal en las colinas del Puuc y un subsuelo agujereado por miles de cenotes. El mar que le toca es el Golfo: verde, bajo y de pueblo pesquero.
Lo que casi nadie dice antes de reservar: esto no es el Caribe ni lo pretende, y quien venga por playas turquesa se equivocó de costa. El verdadero enemigo es el calor: de abril a junio se superan los cuarenta grados, y el día se organiza al revés —madrugar, sombra al mediodía y cenote por la tarde.
Seis paradas, de Mérida hacia afuera
En orden de distancia desde la capital: la costa a cuarenta y cinco minutos, Valladolid a dos horas.
Las cuatro temporadas del monte
Aquí el mes decide el termómetro, y el termómetro decide todo lo demás.
Tramos, tiempos y precios
Mérida es el nudo: autobuses y colectivos salen a todas partes. Para cenotes y haciendas sueltas, coche o taxi por día.
Precios de referencia en dólares recogidos en 2025, por persona y en clase turista. Los colectivos a los pueblos salen de calles concretas del centro de Mérida, no de la terminal: pregunta la esquina exacta.