Dónde hospedarte en Puerto Morelos
Puerto Morelos es el pueblo pesquero que quedó entre Cancún y Playa del Carmen, y su hotelería tiene tres capas. El puerto — la parte del faro inclinado y el muelle — conserva hoteles pequeños a pasos de una playa tranquila y del arrecife protegido, a 500 metros de la orilla. La colonia, del otro lado de la carretera y a 2 kilómetros del mar, ofrece los precios bajos. Y al norte y sur del pueblo se extienden los grandes resorts todo incluido que explican por qué el precio típico de nuestra base sube a US$233, aunque hay habitaciones desde US$32. En total registramos 25 hoteles con precio real en 2026. Lo honesto: el pueblo es pequeño y tranquilo por diseño — noches cortas, restaurantes que cierran temprano — y el sargazo visita estas playas de mayo a octubre, como a toda la costa caribeña.
Preguntas frecuentes sobre Puerto Morelos
¿Dónde conviene hospedarse en Puerto Morelos?
En el puerto, cerca de la plaza y el muelle, si vienes por el pueblo y el arrecife: todo a pie y la playa enfrente. Los resorts de las afueras convienen para vacación de todo incluido con el pueblo como excursión. La colonia abarata mucho, aceptando cruzar la carretera y 2 kilómetros hasta el mar.
¿Cuándo es más barato?
Septiembre y octubre, como en toda la Riviera: lluvia, calor y descuentos reales. La alta va de diciembre a marzo. El pueblo se llena menos que Playa o Cancún incluso en pico, pero los hoteles pequeños del puerto son pocos — en fechas altas se agotan antes que los resorts.
¿Cómo llego del aeropuerto?
Es el gran argumento local: el aeropuerto de Cancún queda a solo 20-25 minutos. Un taxi o traslado privado ronda US$30-40; el ADO deja en la carretera, de donde un taxi local baja al puerto. Es la primera parada natural saliendo del avión — y la más corta.
¿Qué conviene saber del arrecife?
Que es parque nacional y se visita con reglas: esnórquel con lancha y guía autorizados desde el muelle — del orden de US$30-40 por persona —, chaleco puesto y sin bloqueador que no sea biodegradable. El arrecife está vivo y cerca; es de lo mejor de la Riviera y la razón de quedarse aquí.